LIMPIEZA DE EDIFICIOS

El servicio de limpieza para edificios comienza a prestarse desde el mismo momento en que un cliente llama solicitando información. Le dispensaremos un trato personalizado, cuidado y honesto para resolver todas las dudas posibles en este primer contacto.

Le seguirá un diagnóstico detallado del estado del edificio, un análisis de la realidad del mismo y una propuesta que incluya un plan de acción y un presupuesto. Si el cliente está de acuerdo con todo, firmaremos un contrato en el que queden reflejados los pormenores del servicio, garantizando calidad y compromiso.

El servicio se ejecutará en las condiciones acordadas, con revisiones periódicas que supervisen que así es. Garantizamos la buena relación calidad – precio, el uso de las últimas tecnologías de limpieza, una atención personalizada y constante y un equipo de profesionales que está sometido a continua formación.

POR QUÉ ELEGIR NUESTRA EMPRESA PARA LIMPIAR TU EDIFICIO

Nuestros clientes nos avalan, y coinciden en que contratar el servicio de limpieza de edificios con nosotros es una opción interesante por varios motivos.

  •  Programamos un servicio de limpieza a su medida: elaboramos un organigrama y un presupuesto considerando las dimensiones del edificio, las personas que viven o trabajan en él, el tipo de suelo o pavimiento, los cristales, escaleras, ascensores, mobiliario y todo aquello que necesita de limpieza.
  • Ofrecemos todas las garantías: todos nuestros profesionales están dados de alta en la Seguridad Social, y nuestra empresa cumple con sus obligaciones. Consideramos este punto importante porque, en caso de surgir algún problema, el cliente podría tener que hacer frente a soluciones por responsabilidad subsidiaria.
  • Nuestra limpieza de edificios es integral: el trabajo incluye el tratamiento de suelos, la limpieza de escaleras, de cristales y, en caso de ser especificados, de otros como garajes o piscinas.

Será el organigrama acordado con el cliente el que delimitará tareas básicas como el vaciado de papeleras o el barrido de zonas comunes, y otras complementarias como la revisión de cerraduras y sistemas de iluminación, la limpieza exhaustiva de conductos y arquetas…